Melitta Aromaboy: volver a la cafetera de siempre después de probar cápsulas y espresso

Hay compras que hacemos porque necesitamos algo y hay otras que terminan teniendo un significado un poco diferente.

Esta es una de esas compras para mí.

Después de probar diferentes maneras de preparar café en casa, desde cafeteras de cápsulas hasta una máquina espresso, terminé volviendo a algo que, en realidad, ya conocía desde siempre: la cafetera de filtro de toda la vida.

Y concretamente, esta vez elegí una Melitta Aromaboy.

La fotografía que acompaña esta entrada es precisamente de mi compra: la cafetera Melitta Aromaboy junto con los filtros Melitta Original que compré para utilizarla.

Lo curioso es que, después de probar sistemas que sobre el papel parecían más modernos o sofisticados, acabé descubriendo que lo que realmente estaba buscando era algo mucho más sencillo.

Una cafetera pequeña.

Para una o dos tazas.

Que no ocupara demasiado espacio.

Que no necesitara cápsulas.

Y que me permitiera volver a disfrutar de ese café de filtro que, además, me recuerda al café que siempre se preparaba en casa.

Pero antes de contaros por qué terminé eligiendo la Aromaboy, merece la pena conocer un poco la historia de la marca que está detrás de ella.

Melitta: una historia que empezó con una taza de café

Cuando escuchamos el nombre Melitta, probablemente lo relacionamos inmediatamente con los filtros de café.

Y no es casualidad.

La historia de la marca está directamente relacionada con la invención del filtro de café de papel.

A principios del siglo XX, el café era cada vez más popular en Europa. Melitta Bentz, una mujer de Dresde (Alemania) y gran aficionada al café, disfrutaba preparando esta bebida en casa, pero había algo que no le gustaba: los posos que terminaban en la taza y el sabor amargo que podían dejar.

Si eres amante del café y quieres conocer mejor sus orígenes, su historia y algunas curiosidades, te recomiendo leer también nuestra entrada sobre la historia y curiosidades del café

En lugar de aceptar que aquello formaba parte inevitable de tomar café, decidió buscar una solución.

Melitta: una historia que empezó con una taza de café

Y esa solución fue sorprendentemente sencilla.

En 1908, Melitta Bentz utilizó un recipiente de latón al que hizo unos pequeños orificios y colocó dentro un trozo de papel secante procedente del cuaderno escolar de su hijo.

Al pasar el café por ese sistema, consiguió separar los posos de la bebida.

Había nacido el filtro de café de papel.

La propia Melitta explica que aquella sencilla idea fue el origen del actual grupo empresarial y que revolucionó la forma de disfrutar del café.

Lo que más me llama la atención de esta historia es que no comenzó con una gran fábrica ni con una tecnología complicada.

Comenzó con una persona que tenía un problema cotidiano y quiso encontrar una solución.

Y precisamente esa filosofía de buscar algo práctico y sencillo me parece que sigue estando presente, de alguna manera, en productos como la Aromaboy.

De una idea doméstica a una empresa

El 20 de junio de 1908, Melitta Bentz recibió protección como modelo de utilidad para su invento por parte de la Oficina Imperial de Patentes de Berlín.

Y el 15 de diciembre de ese mismo año, Melitta y su marido, Hugo Bentz, registraron en Dresde el negocio dedicado a fabricar y comercializar su invento.

El capital inicial fue de tan solo 72 Reichspfennig.

Me parece uno de esos datos históricos que ayudan a comprender mejor la dimensión de lo que ocurrió después.

Una pequeña idea doméstica acabó convirtiéndose en una empresa internacional.

En 1910 comenzó la producción de filtros en una vivienda de cinco habitaciones y el negocio fue creciendo progresivamente. En 1929 la compañía se trasladó de Dresde a Minden, en Westfalia.

La historia de Melitta continuó ligada a la innovación relacionada con el café. En 1965 la compañía presentó su primera cafetera eléctrica, la MA 120.

Y aquí es donde la historia empieza a conectar con mi pequeña Aromaboy.

La Melitta Aromaboy: una cafetera que lleva décadas entre nosotros

Cuando vi la Aromaboy, una de las cosas que más me llamó la atención fue precisamente su aspecto.

No parece una cafetera que intente esconderse detrás de un diseño completamente moderno.

Tiene personalidad.

Tiene ese aspecto retro que recuerda a otras épocas y que, en mi caso, me resulta especialmente familiar.

Y hay un dato que todavía me gusta más: la Aromaboy está en el mercado desde 1979.

Melitta la presenta actualmente como una cafetera de filtro de diseño retro y muy compacta, pensada para preparar pequeñas cantidades de café.

Es decir, no estamos ante un diseño que acaba de aparecer intentando recuperar la estética vintage.

Es un modelo que lleva décadas formando parte de la historia de la marca.

Después de probar diferentes cafeteras, volví a lo de siempre

Y aquí empieza mi experiencia personal.

Antes de comprar esta cafetera he probado diferentes sistemas para preparar café en casa.

He utilizado cafeteras de cápsulas y también una máquina de café espresso.

Al principio me parecía que cambiar de sistema podía ser una buena idea.

Las cápsulas son muy cómodas. Pulsas un botón y tienes el café preparado rápidamente.

Y las cafeteras espresso también pueden ser una opción estupenda para quien disfruta preparando este tipo de café en casa.

Pero en mi caso, con el tiempo, me di cuenta de que ninguno de esos sistemas terminaba de convencerme.

Mi experiencia con una cafetera espresso

Con la cafetera espresso, especialmente, mi experiencia personal no fue la que esperaba.

Desde bastante pronto tuve problemas con ella.

En algunas ocasiones el café no salía como esperaba y otras veces salía muy poca cantidad.

Pero el principal problema fue que la cafetera terminó estropeándose.

Tuve que devolverla y posteriormente me la repararon.

Pensé que el problema estaba solucionado y pude volver a utilizarla durante un tiempo.

Sin embargo, después de aproximadamente un año volvió a romperse.

Y ahí fue cuando empecé a plantearme si realmente necesitaba una máquina de ese tipo para preparar el café que tomo habitualmente.

No quiero decir con esto que las cafeteras espresso sean malas.

Hay máquinas excelentes y muchas personas disfrutan muchísimo preparando espresso en casa.

Simplemente, mi experiencia personal no fue buena y descubrí que ese sistema no era lo que yo estaba buscando.

Las cápsulas tampoco terminaron de convencerme

Con las cafeteras de cápsulas me ocurría algo diferente.

Son prácticas, rápidas y cómodas.

Pero después de utilizarlas también sentía que quería volver a algo más sencillo.

Además, personalmente me atrae más la idea de comprar café molido, elegir el que me apetece en cada momento y prepararlo mediante un filtro.

No necesito una máquina que haga veinte cosas diferentes.

Quería volver a disfrutar de una taza de café sin convertir su preparación en un proceso demasiado complicado.

Y entonces pensé en las cafeteras que siempre había visto en casa.

Al final volví a la cafetera de siempre

Hay cosas que descubrimos de adultos que, en realidad, llevamos toda la vida conociendo.

Para mí, las cafeteras de filtro son una de ellas.

En mi casa siempre se había utilizado ese tipo de cafetera.

Por eso, cuando empecé a buscar una nueva, la idea de volver al café de filtro me resultó casi natural.

Después de probar cápsulas y espresso, terminé llegando a una conclusión muy sencilla:

yo quería una cafetera pequeña, sencilla y para dos tazas.

No quería una máquina enorme.

No quería llenar la encimera.

No necesitaba preparar café para seis personas.

Y tampoco quería volver a preocuparme por reparaciones.

Quería algo práctico.

Algo que pudiera utilizar todos los días.

Y fue entonces cuando encontré la Melitta Aromaboy.

¿Por qué elegí la Melitta Aromaboy?

La decisión tuvo bastante que ver con lo que estaba buscando.

La Aromaboy está diseñada para preparar hasta dos tazas de café de filtro, algo que para mí encaja perfectamente con el uso que quería darle. Su depósito de agua tiene una capacidad de 0,31 litros y dispone de una escala para facilitar la cantidad de agua necesaria.

Además, tiene un tamaño muy reducido.

Sus dimensiones indicadas por Melitta son aproximadamente 198 × 168 × 128 milímetros.

Para mí esto es importante.

La cocina no es un espacio infinito y no quiero tener una encimera ocupada por electrodomésticos que utilizo solo de vez en cuando.

Una cafetera pensada para pequeñas cantidades

Otra característica que me gusta es que no intenta preparar una cantidad enorme de café.

La Aromaboy está pensada para una o dos tazas.

Y precisamente eso era lo que estaba buscando.

A veces parece que todos los electrodomésticos tienen que ser cada vez más grandes.

Depósitos enormes.

Jarras grandes.

Más capacidad.

Más programas.

Más botones.

Pero si normalmente solo queremos preparar una o dos tazas, ¿realmente necesitamos todo eso?

En mi caso, la respuesta es no.

El diseño retro también fue importante

No voy a negar que la estética tuvo bastante que ver con mi decisión.

La Aromaboy tiene un diseño retro muy reconocible.

Y creo que ahí está parte de su encanto.

No parece una cafetera diseñada para pasar desapercibida.

Es pequeña, pero tiene personalidad.

Además, me gusta que el diseño tenga una relación real con la historia del producto. No estamos hablando simplemente de una cafetera moderna que utiliza una estética vintage como decoración.

La Aromaboy se comercializa desde 1979 y Melitta continúa presentándola como uno de sus modelos compactos de café de filtro.

Eso le da todavía más sentido.

¿Qué características tiene la Melitta Aromaboy?

Aunque para mí la historia y el tamaño fueron importantes, también quería saber exactamente qué estaba comprando.

La Aromaboy actual cuenta con varias características interesantes para una cafetera tan pequeña.

Características principales

  • Preparación de hasta 2 tazas.
  • Filtros de tamaño 100.
  • Potencia de 550 W.
  • Depósito de agua transparente con escala para tazas.
  • Jarra de cristal.
  • Portafiltro extraíble.
  • Sistema antigoteo.
  • Interruptor de encendido con luz LED.
  • Recogecables integrado.
  • Desconexión automática.
  • Mantenimiento del calor durante 40 minutos.
  • Algunas piezas son aptas para lavavajillas.

No tiene temporizador ni una gran cantidad de programas.

Y, sinceramente, para el uso que yo buscaba, eso no me preocupa.

Precisamente quería una cafetera sencilla.

Los filtros Melitta Original 100

En la fotografía aparece también el paquete de filtros que compré para utilizar con la cafetera.

Son los Melitta Original tamaño 100, que corresponden al formato indicado para la Aromaboy.

Me parece importante mencionarlo porque cuando compramos una cafetera de filtro muchas veces pensamos que todos los filtros sirven para cualquier modelo.

Y no necesariamente es así.

Por eso, antes de comprar los filtros, conviene comprobar siempre el tamaño que necesita nuestra cafetera.

En mi caso, elegí los filtros de la propia marca y así ya tenía todo preparado para empezar a utilizarla.

Una cafetera pequeña para una cocina pequeña

Otra de las cosas que me han gustado de la Aromaboy es precisamente que no necesita demasiado espacio.

Melitta destaca su formato compacto y señala que puede resultar adecuada para espacios pequeños, caravanas o casas de vacaciones.

Y creo que esta es una de esas características que a veces no valoramos suficientemente cuando compramos un electrodoméstico.

El espacio importa.

Especialmente en cocinas pequeñas.

Una cafetera puede tener muchas funciones, pero si ocupa una parte enorme de la encimera y realmente solo utilizamos dos o tres de ellas, quizá no sea la opción más práctica para nuestro día a día.

La Aromaboy parte de una idea diferente:

hacer café utilizando el menor espacio posible.

Lo que me gusta de volver al café de filtro

Creo que esta compra también tiene una parte emocional.

Después de utilizar otros sistemas, volver al café de filtro me recuerda mucho a casa.

A esas mañanas en las que la cafetera formaba parte de la cocina y preparar café era algo completamente normal.

No había que pensar demasiado.

No había que elegir entre veinte configuraciones.

Simplemente se preparaba el café.

Y quizá ahora valoro más esa sencillez precisamente porque he probado otras alternativas.

Menos tecnología y más rutina

Vivimos rodeados de productos que cada vez hacen más cosas.

Y eso está muy bien cuando realmente las necesitamos.

Pero también puede ocurrir lo contrario: que terminemos utilizando un producto mucho más complejo de lo que nuestra rutina necesita.

Yo he descubierto que para mi café diario prefiero algo sencillo.

Poner el filtro.

Añadir el café.

Añadir el agua.

Encender la cafetera.

Esperar.

Y disfrutar.

Puede parecer una tontería, pero para mí ese pequeño proceso forma parte de la experiencia.

¿Para quién creo que puede tener sentido la Melitta Aromaboy?

Evidentemente, no creo que sea una cafetera para todo el mundo.

Y precisamente por eso me parece interesante hablar de ella.

Para una persona o una pareja

Si normalmente preparas una o dos tazas, su capacidad resulta muy práctica.

No necesitas preparar una jarra grande para terminar desperdiciando café.

Para una cocina pequeña

Su tamaño reducido es uno de sus principales atractivos.

Puede encajar muy bien cuando no queremos tener una máquina grande ocupando la encimera.

Para quienes disfrutan del café de filtro

Si te gusta el sabor y el ritual del café de filtro, la Aromaboy puede resultar especialmente interesante.

Para quienes buscan una estética retro

Su diseño es parte importante de su personalidad.

Si te gustan los objetos de inspiración vintage, es una cafetera que puede quedar muy bien integrada en una cocina con ese estilo.

Para quienes están cansados de las complicaciones

Y este es probablemente el grupo con el que más me identifico.

Personas que han probado diferentes sistemas y terminan pensando:

“Solo quiero una buena taza de café.”

¿Es mejor una cafetera de filtro que una espresso o una de cápsulas?

No creo que exista una respuesta universal.

Cada sistema tiene sus ventajas.

Una cafetera de cápsulas puede ser muy cómoda.

Una espresso puede ser fantástica para quien disfruta preparando este tipo de café.

Una cafetera de filtro puede ser perfecta para quien prefiere preparar varias tazas o disfrutar de un método sencillo.

En mi caso, después de haber probado los otros sistemas, he terminado prefiriendo el tercero.

No porque sea necesariamente mejor.

Sino porque es el que mejor se adapta a mí.

Y eso creo que es algo importante cuando compramos cualquier electrodoméstico.

No deberíamos preguntarnos solamente qué producto tiene más funciones.

Deberíamos preguntarnos:

¿Qué producto encaja realmente con mi vida?

Melitta y la importancia de volver a lo sencillo

Después de conocer un poco más sobre la historia de Melitta, resulta curioso tener una Aromaboy en casa.

La empresa nació gracias a una solución sencilla para un problema cotidiano.

Melitta Bentz quería evitar los posos y el sabor amargo del café y terminó inventando el filtro de café de papel en 1908.

Más de un siglo después, seguimos utilizando el principio básico de aquel invento.

Café.

Agua.

Filtro.

Y tiempo.

La tecnología ha cambiado muchísimo, pero la esencia continúa siendo sorprendentemente sencilla.

Mi conclusión después de elegir la Aromaboy

Después de probar cafeteras de cápsulas y una máquina espresso con la que, personalmente, no tuve una buena experiencia, terminar comprando la Melitta Aromaboy ha sido como volver al punto de partida.

Pero no lo veo como retroceder.

Todo lo contrario.

Creo que ahora sé mejor qué es lo que quiero.

Quiero una cafetera pequeña.

Quiero preparar una o dos tazas.

Quiero café de filtro.

Quiero que ocupe poco espacio.

Y quiero algo sencillo que pueda utilizar todos los días.

Además, tiene ese pequeño componente sentimental de volver a una forma de preparar café que siempre había estado presente en mi casa.

Y quizá por eso la elección me ha gustado tanto.

La Aromaboy no pretende ser la cafetera más sofisticada del mercado.

No necesita serlo.

Su encanto está precisamente en otra parte.

En su tamaño.

En su diseño.

En su sencillez.

Y en la historia que hay detrás de la marca.

¿Y tú qué cafetera utilizas?

Ahora me gustaría saber qué experiencia han tenido ustedes.

¿Han probado alguna vez una cafetera de cápsulas, una espresso o una de filtro?

¿Cuál prefieren ustedes?

¿También tienen ese recuerdo de la cafetera de filtro que siempre había en casa?

Y si están pensando en cambiar de cafetera, ¿son más de una máquina con un montón de funciones o prefieren algo sencillo que haga justo lo que necesitan?

Cuéntenme su experiencia en los comentarios. Y si conocen a alguien que esté pensando en cambiar de cafetera, compartan esta entrada con esa persona. ¡A ver si entre todos descubrimos cuál es la cafetera que más nos convence!

Conclusión: a veces lo que buscamos ya lo conocíamos

Mi compra de la Melitta Aromaboy me ha recordado algo bastante sencillo: no siempre necesitamos el producto más moderno, más grande o con más funciones.

A veces necesitamos encontrar aquello que realmente encaja con nuestra rutina.

Después de probar diferentes cafeteras, yo terminé volviendo al café de filtro.

Y quizá lo más curioso es que no tuve que descubrir algo completamente nuevo.

Tuve que volver a algo que ya conocía.

A la cafetera que siempre había visto en casa.

A una forma sencilla de preparar el café.

Y esta vez, además, encontré exactamente el formato que buscaba: una cafetera pequeña para dos tazas, compacta y con un diseño que me recuerda a otras épocas.

La Melitta Aromaboy se ha convertido así en una pequeña parte de mi cocina y, sobre todo, en una vuelta a ese café sencillo que tanto echaba de menos.

¿Te ha gustado conocer mi experiencia? Cuéntame en comentarios cuál es tu cafetera favorita y qué sistema utilizas para preparar el café en casa. Y si quieres seguir descubriendo productos que pruebo, pequeños electrodomésticos, hogar, cocina y esas compras que realmente terminan formando parte de nuestra vida cotidiana, quédate por aquí y acompáñame en las próximas entradas.

reflexyrecom
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¡Hola! Soy Ro, emprendedora, soñadora y bilingüe, además de canaria de adopción.

En este blog comparto experiencias, reflexiones y aprendizajes que inspiran, ayudan a crecer y aportan ideas útiles para el día a día.

Gracias por leerme y formar parte de este espacio. Si te interesa el contenido, te invito a descubrir más artículos del blog.

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