Cuando empecé a llevar mi contabilidad casera (como conté en mi primer artículo), descubrí que no necesitaba ingresos extra ni vivir en austeridad extrema. Bastó con eliminar goteos silenciosos y cambiar hábitos diarios para ahorrar entre 150-200 euros mensuales. Lo mejor: muchos de estos cambios también mejoran la salud y reducen el estrés.
Aquí te muestro exactamente dónde encontré ese dinero «escondido», con trucos que aplico yo misma y que cualquiera puede empezar hoy mismo. No hace falta ser experta en finanzas, solo decidir parar de pagar por cosas que no usas ni necesitas.
Cancelar suscripciones que no uso (30-50€/mes)
Revisar tus cargos automáticos es el primer gran golpe. Yo tenía varias plataformas de streaming, apps y servicios que pagaba religiosamente… pero apenas usaba.
Mi caso real: Cancelé 2 suscripciones que acumulaban 35€/mes. Ahora las activo solo cuando las necesito (muchas permiten pausar). Resultado: 420€ ahorrados al año sin renunciar al contenido.
Haz esto hoy:
- Revisa tu extracto bancario de los últimos 3 meses
- Pregúntate por cada cargo: «¿Lo usé el mes pasado?»
- Cancela o pausa todo lo que no aporte valor real
Cambiar seguros y compañías eléctricas (40-70€/mes)
Los seguros de coche, hogar y los recibos de luz se renuevan solos durante años. Yo estaba pagando 20% más de la media por inercia.
Cambios reales que hice:
- Seguro coche: Comparé y cambié a una póliza similar por 35€ menos/mes
- Electricidad: Cambié a tarifa con discriminación horaria y consumo real. Ahorro 25€/mes
Fórmula fácil:
Dedica 1 sábado a comparar en portales independientes. Invierte 30 minutos por servicio. El ahorro mensual supera con creces el tiempo empleado.
Caminar más, conducir menos (20-40€/mes + salud)
Para trayectos cortos (menos de 3km), dejé el coche en casa y caminé. Doble beneficio: ahorro gasolina + mejor forma física.
Mi rutina:
- Trabajo/supermercado: 2km andando (15′)
- Recados locales: a pie
- Resultado: gasolina de 80€/mes → 45€/mes (35€ ahorro)
Bonus salud: 5.000 pasos extra diarios, menos estrés, mejor digestión. El ahorro económico es secundario.
Compras semanales, nunca diarias (30-50€/mes)
Ir al supermercado todos los días es una trampa mortal para el bolsillo. Cada visita genera compras impulsivas de 3-5€ que suman 100€ extra al mes.
Mi método infalible:
- Lista semanal basada en menú realista
- 1 compra grande el lunes (1h máximo)
- Nunca entro sin lista ni con hambre
- Comida preparada para 3 días
Eliminar «regalos envenenados» y notificaciones (30-50€/mes)
Las apps y tiendas online saben cómo manipularnos: «¡Tu descuento caduca hoy!», «2×1 irresistible», notificaciones constantes.
Trucos que aplico:
- Desactivé TODAS las notificaciones de compras (tiempo real ahorrado + menos tentación)
- Regla 24h: Veo oferta → espero 24h → 95% de veces la olvido
- Precio/kg obligatorio: Nunca miro «precio total», solo precio por unidad
- Lista de deseos real: Si lo quiero de verdad, va a la lista y espero 1 semana
Evitar compras compulsivas: la pausa mental
Detrás de todo está el hábito de comprar sin pensar. Mi truco: convertir cada compra en consciente.
Preguntas automáticas antes de pagar:
- «¿Lo necesito YA o puedo esperar?»
- «¿Entraba en mi lista semanal?»
- «Si no estuviera en oferta, ¿lo compraría igual?»
- «¿Cuántas horas de mi trabajo vale esto?»
Resultado personal: De 4-5 compras compulsivas/mes (100€) a 1 ocasional (20€). Ahorro: 80€/mes.

Cómo empezar HOY (plan de 7 días)
Día 1: Revisa extracto bancario → cancela 1 suscripción
Día 2: Compara 1 seguro → llama para negociar
Día 3: Haz lista compra semanal → 1 visita supermercado
Día 4: Desactiva notificaciones apps/tiendas
Día 5: Camina 1 trayecto corto que normalmente haces en coche
Día 6: Revisa electricidad/tarifas → compara online
Día 7: Celebra tus primeros 50€ ahorrados
Meta realista: 100€ el primer mes, 180€ el segundo, 200€+ a partir del tercero.
Ahorrar 150-200€ al mes no requiere magia ni sacrificios drásticos. Se trata de parar de pagar por inercia, caminar conscientemente por la vida (literal y metafóricamente) y tomar el control de las pequeñas decisiones diarias.
Yo pasé de sentir que «el dinero se evaporaba» a tener un fondo de emergencia que crece cada mes. El dinero extra no llegó del cielo: lo encontré eliminando goteos, caminando más y comprando con cabeza. ¿Cuál será tu primer cambio esta semana?


